Ser inmigrante siempre será una posibilidad

Por Victoria Correa J.

Hoy en día se encuentra la discusión en el senado sobre la ley que regula la migración por la que atraviesa actualmente nuestro país. Muchas son las posturas que se pueden tomar frente a esta controversia, desde las mas extremas que abogan con una doctrina negacionista, o aquellas que ven en la migración el lado más humano pero que desconocen al mismo tiempo las múltiples consecuencias que podría dejar una política más permisiva. Con cual sentirse más identificado va a depender, como siempre, de la manera en la que fuimos educados, de las creencias, de las perspectivas, de entender las políticas públicas o de cuan informados nos encontremos del tema de la migración, por mencionar algunos. Es por ello, que lo que quiero dejar en esta breve columna, son cuestiones innegables, que independiente de la postura que uno tome frente al tema, se asuman como hechos propios de este fenómeno que aqueja al mundo entero.

Por un lado, está la componente de infancia. Si bien la mayor proporción de población migrante no se encuentra en este rango etario, cierto es el hecho de que existen innumerables niños que o bien se exponen a pésimas condiciones de vida, pues los migrantes presentan alta concentración en comunas de bajos ingresos y de carácter periférico, lo que da cuenta de la segregación, el escaso acceso a servicios públicos de calidad y la alta exposición a la inseguridad ciudadana. O bien son los niños cuyos padres migraron a otros países y “quedaron atrás”, es decir, aquellos que están al cuidado de parientes o instituciones, y que, por ende, se encuentran en mayor riesgo de sufrir vulneraciones en sus derechos toda vez que pueden tener menos protección frente a la explotación sexual y el abuso, que los niños que son atendidos por sus padres.

Otra componente que visualizar es el racismo que se genera a propósito de la condición étnico-racial y que, según un estudio de la CEPAL publicado el año 2016, constituye uno de los ejes estructurantes de la matriz de desigualdad social en América Latina. Es estructurante en el sentido de que el origen étnico-racial o color de piel de la persona determina de manera importante su lugar a ser ocupado en la sociedad y los grados de inclusión/exclusión que va a sufrir respecto a sus derechos, poder, ingresos, estatus y bienestar. En este punto quiero enfatizar que aquellos migrantes que poseen estas cualidades hoy en día en nuestro país, provienen de países de América Central y el Caribe, los mismos que, según un estudio publicado por la revista del New York Times deberán abandonar sus hogares en masa debido a los efectos del cambio climático, sobre todo por la mega sequía que los científicos prevén para estas zonas y que dejara a una población que vive de la tierra, sin las condiciones necesarias para subsistir (se estima un aumento al 19% de zonas áridas en la mitad del globo para el 2070).

Por último, evidenciar que la migración forma parte de la reproducción social y demográfica de un país, y que para una sociedad que aspira al desarrollo, el fenómeno antes indicado, puede compensar los vacíos generados por la población, que tendrá bajas tasas de fecundidad y aumento del envejecimiento. Por ejemplo, puede funcionar como un sustento a través de su inserción en ocupaciones asociadas a la reproducción, como el trabajo doméstico y del cuidado.

Estas son algunas de las aristas que compone la migración. Tener claro el panorama completo, cuáles son sus consecuencias y que se está haciendo por regular la situación, es un deber. Después de todo, nadie esta ajeno a que su país vea la muerte de la democracia, la devastación del cambio climático u otras calamidades semejantes. Ser inmigrante siempre será una posibilidad.

Referencias

A.Lustgarten, “The great climate Migration”, The New York Times Magazine. From: https://www.nytimes.com/interactive/2020/07/23/magazine/climate-migration.html

C. Diaz, “Migración internacional, envejecimiento poblacional y segunda transición demográfica, ¿hacia dónde va Chile?, Notas de Población N° 105, Santiago, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), 2017.

M. Rangel, “Protección social y migración: el desafío de la inclusión sin racismo ni xenofobia”, serie Políticas Sociales, N° 232 (LC/TS.2019/127), Santiago, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), 2020.

R. Feuk, N.Perrault, E.Delamonica, UNICEF, “La infancia y la migración Latina y el Caribe”, Desafíos boletín de la infancia y adolescencia sobre el avance de los Objetivos de Desarrollo del Milenio N°11, Santiago, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), 2010.

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