Posnatal masculino obligatorio

Hoy en Chile, las mujeres trabajadoras tienen el derecho irrenunciable a optar por un postnatal de 24 semanas para dedicarse a su hijo/a recién nacido/a , esto es sin duda algo positivo pues antes solamente eran 12 semanas las que podía ausentarse del trabajo. Sin embargo, hay que mirar con recelo esta medida que explícitamente le otorga toda la responsabilidad del recién nacido a la mujer, cuando bien sabemos que también hay responsabilidad que recae en el hombre.  Si vemos cuales son los derechos del hombre para después del nacimiento de un hijo/a encontramos que puede tomarse cinco días pagados de postnatal o bien el llamado postnatal parental, en el cual la mujer luego de 12 semanas puede ceder su permiso legal al padre. No obstante, los datos de la superintendencia de seguridad social y la subsecretaria de previsión social arrojan cifras en las cuales solo 0,2% de los hombres han utilizado el postnatal parental en siete años, es decir aproximadamente son 161 hombres de un total del subsidio que alcanza para 63.227.

Esto en términos de equidad de género es injusto, si queremos converger a una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres no debemos distinguir en quien es el que se toma el postnatal, pues sino lo que ocurre es que las empresas van a tener menos incentivos a contratar mujeres porque les genera un mayor costo. Lo que propongo entonces es que el postnatal masculino sea obligatorio para hombres y para mujeres, como medida para ayudar a igualar la cancha entre ambos. De esta forma, las empresas no van a poder discriminar a las mujeres a la hora de contratarlas pues el costo de contratar a un hombre va a ser el mismo que de contratar a una mujer. De la misma forma, también bajará la discriminación que las mujeres sufren al asegurarse con una isapre, donde por ser mujer en edad fértil los planes aseguradores son hasta un 31% más caros que para los hombres. Es decir, las mujeres cargan solas con todo el peso que genera la maternidad.

Esta medida, lo que pretende en su trasfondo es ayudar a generar el cambio cultural que tanto necesitamos en Chile para dejar de ser un país machista en el cual la maternidad es vista como un asunto en el que la mujer es la única responsable. No significa que se vayan a acabar todas las discriminaciones pero si ayudará a las mujeres en su área laboral, lo que permitirá que pueda desarrollarse más en este ámbito y también a no discriminar a aquellas mujeres en edad fértil pero que no quieran ser madres. Es necesario actuar con medidas concretas que ayuden a terminar con estas desigualdades de género que muchas veces vienen preconcebidas por patrones culturales y sociales mas sin ninguna justificación lógica.

Ilenia Gottesmann

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