Van Rysselberghe y el todo o nada

Sorpresa causo la visita de Jacqueline Van Rysselberghe a la casa de Jair Bolsonaro, al ser la primera figura política chilena en reunirse con el candidato brasileño, un populista por definición.

Para analizar lo ocurrido en Rio de Janeiro, resulta antes prudente señalar lo que es el populismo. Por definición, es una ideología que confronta a una elite corrupta frente al pueblo justo, ubicándose entre el elitismo y el pluralismo. Mas específicamente podemos distinguir entre populismo de izquierda, que condena a la elite económica como un Chávez o Maduro, mientras que generalmente el populismo de derecha se ceba con la elite política a la Trump o Bolsonaro.

Con lo anterior y basándome en el supuesto de que la democracia es la menos mala de las formas de gobierno me lamento cuando veo el populismo mas cerca de nuestro país. El último paso que nos acerco fue el gesto de la presidenta de la UDI hacia Bolsonaro. Este exmilitar, un outsider que no respeta las instituciones y que centra su discurso en contra de la elite corrupta -principalmente enfocado al alicaído Partido de los Trabajadores- y en pro del pueblo soberano, se transforma en un peligro para la democracia en aquel país y una mala noticia para América Latina.

Ejemplo que la presidenta de la UDI no titubea en seguir y dirigir sus redes en aquel nicho político a sabiendas de que en el mundo está dando muchos réditos; Trump, Le Pen, Hungría, Polonia, etc. No es de extrañar, que viendo la elección que se juega a fin de año frente a Javier Macaya, quiera marcar su postura extremando sus posiciones y presentándose en una posición que en cuanto a elecciones futuras les puede dar muchos éxitos a la UDI y por ende siendo un proyecto político muy atractivo para sus militantes. Ya se vio el año pasado que el populismo también pega en Chile, por las altas votaciones que obtuvieron los seguidores de Bolsonaro aquí, Manuel José Ossandón y José Antonio Kast.

Esto para la democracia resulta peligroso por el hecho de que polariza el escenario e institucionaliza el populismo en un partido tradicional. Por otro lado, también esta el Partido Comunista y algunos partidos del Frente Amplio constantemente viajando o defendiendo los regímenes de Cuba y Venezuela, países en donde la democracia ya se ha visto derrocada. En ese escenario Anthony Downs, economista que aplica esta disciplina en la democracia, señala que la polarización de los partidos que extreman sus posiciones abandonando el centro político genera grandes confrontaciones entre los polos y finalmente termina quebrando la democracia.

Se vienen en diciembre unas interesantes elecciones, confrontando quizás una idea de derecha populista versus una derecha moderna y liberal encabezada por Macaya y Jaime Bellolio; una elección entre buscar los votos de José Antonio Kast y Ossandón versus buscar conquistar a los jóvenes que se está llevando Evopoli. En fin, definir el destino ideológico y de stock que tendrá la Unión Demócrata Independiente en el futuro y lo que esto significa para el país.

Marco Bravo Gatica

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